
Aquí el programa se queda solo en cuanto el coche sale a la calle
El programa que lleva dentro el Cal-1 Link sale de esta división. Lo que separa este desarrollo de los otros dos es dónde vive. Un servidor está en una sala a la que se puede entrar, y este programa está en un coche que hoy circula por una autopista y mañana lleva tres semanas en un garaje.
El dato ya se recoge, y se recoge a trozos
El conector de diagnóstico es prácticamente el mismo en todos los mercados grandes. Obligatorio en Estados Unidos desde 1996, en Europa desde 2001 para gasolina y 2004 para diésel, y después en el resto. Por él sale un conjunto de parámetros común, con independencia de la marca y del país.
Lo que sale por ahí sí se recoge hoy. Lo recoge el fabricante en sus propios coches conectados, una flota en los suyos con el aparato que le haya puesto, una aseguradora en los que asegura. Cada uno se queda con su trozo, ninguno acompaña al vehículo cuando cambia de manos, y el coche que no está en ninguna de esas listas no lo recoge nadie.
La vida de un coche, y quién lo estaba mirando
Tres recolectores, y los huecos que dejan entre ellos
Un vehículo cualquiera a lo largo de su vida. Los tramos son ilustrativos y no están a escala.
Ninguna de las tres franjas sobrevive a un cambio de manos, y el coche que no está en ninguna de las tres listas no aparece en ningún sitio. El dato que existe es de quien lo estaba mirando. Lo que no existe es un historial que sea del coche y que siga con él cuando cambia de dueño.
Cuatro cosas que dentro de un vehículo no se dan por hechas
Ninguna de las cuatro es difícil en un servidor. Las cuatro lo son aquí, y ése es el encargo.
- 01
Leer sin parar el coche
Lo mismo que lee un taller, y todo el rato
Un taller lee el conector una vez, con el vehículo delante y el motor a su disposición. Leerlo en marcha, mes tras mes y sin molestar a nadie, es otro trabajo distinto con la misma toma.
- 02
Decidir a bordo qué se transmite
Sin nadie al otro lado a quien preguntar
Un vehículo en marcha emite muchas más lecturas de las que hacen falta. Cuál viaja se decide dentro del aparato, porque en el momento de decidirlo puede no haber red por la que consultarlo.
- 03
Aguantar sin cobertura
Un aparcamiento, un túnel, una carretera secundaria
Los tres son sitios normales para un coche y sitios malos para una red. Lo que no se puede enviar se guarda y sale cuando la cobertura vuelve, sin perder a qué momento correspondía cada lectura.
- 04
Actualizarse bajo reglamento
UNECE R155 y R156
Los dos reglamentos exigen un sistema de gestión de la ciberseguridad y otro de las actualizaciones de software durante toda la vida del vehículo. La Unión Europea los exige desde julio de 2024 a todo vehículo nuevo. Fuera de donde se exigen, un producto que ya los cumple entra sin rehacerse.
Un servidor y un vehículo
Lo que en una sala se da por hecho, aquí hay que construirlo
Las cuatro filas son las cuatro de arriba, vistas desde lo que cada sitio garantiza.
| Lo que hay que hacer | En una sala se da por hecho | Dentro de un vehículo obliga a |
|---|---|---|
| Leer del vehículo | Que la fuente conteste cuando se la consulta | Leer con el coche en marcha, sin pedirle nada a quien conduce |
| Elegir qué se transmite | Que haya a quién preguntar antes de decidir | Decidir dentro del aparato, con lo que tiene en ese momento |
| Seguir cuando falla la red | Que la red vuelva en segundos | Guardar lo que no sale y mandarlo después, sin perder cuándo se midió |
| Cambiar de versión | Que no lo regule nadie | Pasar cada cambio por R155 y R156, durante toda la vida del vehículo |
Ninguna de las cuatro es una función que se añada al final. Las cuatro salen de lo mismo, y por eso ninguna se puede resolver después de haber construido las otras tres.
Las dos mitades del aparato son del mismo grupo
El objeto y el programa salen de dos sitios distintos del grupo, una compañía y una división. El reparto se pone por escrito igual que si fueran dos proveedores sin relación, porque cada mitad tiene que poder responder de la suya delante de quien compra. Lo que cambia es que las dos se diseñan sabiendo la una de la otra desde el principio, en vez de encontrarse cuando ya están hechas.
La frontera, por escrito
Lo que cada mitad le promete a la otra
Las cinco cosas que se cruzan las dos mitades, con la flecha de quién se la debe a quién.
Esta lista existe igual entre dos proveedores que no se conocen. Lo que cambia es cuándo se escribe. Escrita al final, cualquier desajuste obliga a rehacer una de las dos mitades. Escrita al principio, se ajusta mientras las dos todavía se pueden mover.
El aparato lee y transmite, y ahí se queda
No interviene en la conducción ni manda sobre ningún sistema del vehículo, y esa línea no se mueve por ganar una prestación. Qué aparato se fabrica y con qué componentes lo decide Calaa Robotics, que es de quien es el objeto.
La toma, en un solo sentido
El carril de vuelta no está construido
Las dos direcciones posibles entre un vehículo y un aparato conectado a su toma.
Un aparato que solo lee se puede comprobar por lo que no tiene. Aquí la dirección de vuelta no está apagada por una opción que alguien pueda encender. No existe, y eso es lo que separa una promesa de una propiedad del producto.




