Las fuentes
No todas las fuentes valen lo mismo, y tratarlas igual es la forma más rápida de escribir un informe que no aguanta una pregunta. Aquí hay un orden de preferencia declarado y una regla para cuando dos fuentes fiables no coinciden.
El orden de preferencia
De arriba abajo. Un dato de un escalón inferior solo entra cuando no existe en uno superior, y entonces se marca.
- 01
Medición propia
Lo que mide el producto del grupo. Es la única fuente cuya metodología conocemos entera, y también la de menor cobertura.
- 02
Organismo oficial
Registros de matriculación, estadística pública, organismos del sector y reguladores. Lenta, pero comprobable por cualquiera.
- 03
Estudio académico
Método publicado y revisión por pares. Fuerte en el cómo, a menudo desactualizada en el cuánto.
- 04
Empresa de investigación
Cobertura amplia y método propietario. Se acepta citando quién la publica, porque no se puede auditar.
- 05
Publicación especializada
Rápida y útil para detectar un movimiento. No se usa nunca como única fuente de una cifra.

Cuando dos fuentes fiables no coinciden
El informe enseña las dos y dice cuál se ha usado para el cálculo. Elegir la que conviene y callar la otra es la manera más común de mentir con datos correctos.
Antes de elegir se mira si el desacuerdo es real o es de definición. La mitad de las veces dos cifras distintas están midiendo cosas distintas —un mercado con o sin vehículo comercial ligero, por ejemplo— y entonces no hay contradicción, hay dos preguntas.
Cuándo se descarta una fuente entera
Cuando publica una cifra sin decir cómo la ha obtenido y no contesta al preguntárselo. Cuando quien la financia tiene un interés directo en el resultado y no lo declara. Y cuando en dos ocasiones ha corregido una cifra sin avisar. Las tres son comprobables desde fuera, y por eso son las tres que se aplican.